Hidratarse después de entrenar adecuadamente es imprescindible. Muchos deportistas creen que es suficiente con hacerlo antes y durante el entrenamiento, sin embargo, esto es erróneo. ¿Qué importancia tiene hacerlo después de entrenar? A continuación, explicamos por qué es importante la hidratación en el deporte y beber mucha agua tras los entrenamientos.

Después de un entrenamiento intenso, se restringe la capacidad de nuestro cuerpo para regular la frecuencia cardíaca, aumentándose el riesgo de padecer arritmias y problemas del corazón después de un ejercicio intenso. Sin embargo, beber unos pocos vasos de agua después de un entrenamiento de alta intensidad puede ayudar a que nuestro corazón vuelva a latir al ritmo normal.

Debemos saber que, durante una intensa sesión de entrenamiento, vamos a sudar alrededor del 1 al 4% de nuestro peso corporal cada hora. ¿De dónde se va a obtener esta agua? Viene del interior de las células y del plasma de la sangre. Cuando hemos estado sudando, el volumen de plasma también se habrá disminuido, por lo que en realidad hay menos volumen de sangre para que nuestro corazón pueda distribuirlo. Y, para mantener el flujo sanguíneo que nuestro cuerpo necesita, el ritmo cardíaco se acelera entre tres y seis latidos por minuto.

¿Cuanta agua necesitamos para recuperarnos?

Para calcular cuanta agua beber para rehidratarnos, los profesionales recomiendan pesarse inmediatamente antes y después de un entrenamiento, sin beber nada. ¿Cuánto debe beber un deportista? Si, por ejemplo, pesamos medio kilogramo menos después de un entrenamiento de una hora, necesitaremos beber 0,8 litros de agua, o alrededor de 3 tazas. No es imprescindible hacerlo de golpe, pero mejor que sea cuanto antes, para conseguir reducir el ritmo cardíaco hasta la normalidad.

Además de volver a rehidratarnos, el agua también cumple funciones importantes en el control del peso. El agua potable nos ayuda a saciarnos. En ocasiones, algunas personas que tienen sed confunden esta sensación con el hambre, pudiendo comer más de lo debido. Además, estar deshidratados en solo un 1 % ya puede causar una disminución en el metabolismo. Por lo tanto, el agua es una de las mejores bebidas hidratantes para el ejercicio si intentamos conseguir un peso saludable.

“Las bebidas con cafeína no son una buena opción para hidratarnos, ya que este compuesto promueve la pérdida de líquidos”

Las bebidas con cafeína no son una buena opción para hidratarnos, ya que este compuesto promueve la pérdida de líquidos. Las bebidas deportivas que no contienen este compuesto pueden ser una opción adecuada para los entrenamientos que duran más de 90 minutos. No obstante, también podemos preparar nuestra propia bebida energética con agua de calidad, un poco de sal, bicarbonato y limón para recuperar los electrolitos esenciales que se pierden durante los entrenamientos.

En resumen, beber agua después del ejercicio puede ayudarnos a conseguir los líquidos y minerales que se pierden a través del sudor, recuperando el equilibrio hídrico. Realizarlo hasta las dos horas después de haber pausado el ejercicio es muy importante, especialmente si hemos estado entrenando en un día con altas temperaturas o durante varias horas, para facilitar el trabajo del corazón. Es importante tener en cuenta las anteriores recomendaciones para realizar actividad física de forma segura.

¿Te ha valido de algo nuestro consejo? Estamos convencidos de que sí. ¡Y no olvides que la mejor opción para hidratarse es Sousas!