Ya queda poco para disfrutar de una de las noches más mágicas del año. La noche de San Juán tiene un encanto especial. No hay nada más purificador que recibir el solsticio del verano lavándote la cara con el agua en la que flotan las hierbas de San Juán.

Después de una noche espantando las meigas alrededor del fuego y arrancándote de la piel los malos rollos, comer unas sardinas y beber una copa de vino, no hay cómo levantarte y lavarte la cara con el agua que lleva impregnado el aroma de las hierbas de San Juán. Aquí en Galicia es típico. Según la tradición y las creencias populares, las hierbas que se meten en agua y se dejan al rocío durante toda la noche, tienen propiedades mágicas. Si ya tiene en cualquier época del año, esta noche se le asigna un poder especial por la fuerza que les da mayor resistencia y solsticio de verano.

Los orígenes se remontan a las celebraciones paganas del solsticio de verano. Las tradiciones populares no asumidas por el cristianismo fueron combatidas por el obispo de Braga en el siglo VI, que no pudo evitar que estas tradiciones hayan llegado a hoy en día: el fuego y el agua van de la mano para hacerle frente al mal de ojo, meigas y envidias. Y si el agua es Sousas, más eficacia.

Hierbas de San Juán. San Xoán.

Las hierbas de San Juán en Galicia

Fiuncho: ejecuta los espíritus malignos y es particularmente contra el mal de ojo.

Fento macho: es venenoso. Las leyendas gallegas –y también británicas- dicen que por la noche de San Juán echan flor.

Codeso: es un arbusto sagrado en Galicia. Se usaba para hacer escobas y barrer la casa de malos espíritus.

Abeloura o herba de san Xoán: El refranero dice que la “abeloura o herba de san Xoán limpa a cara de grans”. Es una planta especial contra el demonio.

Malva: El refrán dice: “Cun horto e un malvar hai menciñas para un fogar”.

Romeu: No abunda en Galicia. Se cree que es la hierba que proteje y purifica los hogares por excelencia.

Herba luísa: Es una hierba especial para los amoríos. Se asocia con la fiesta.